A fin de que un inmueble funcione de manera adecuada, es importante contar con una serie de elementos que van más allá de la construcción per se, como es el caso de las instalaciones eléctricas, de gas, de agua o el aislamiento térmico, pero, ¿a qué se refiere propiamente este concepto?

El aislamiento térmico es un material que detiene el paso del calor de un determinado espacio a otro. Es decir, este tipo de materiales funcionan como una barrera que no permite que se escape el calor o incluso que entre el calor en un cierto espacio.

En construcción, los aislantes térmicos son de gran utilidad precisamente para impedir la transferencia de calor en sitios como oficinas, casas o locales comerciales. Algunos de ellos incluso también cuentan con funciones de impermeabilizantes.

Uno de los aislantes térmicos más populares es el poliuretano, el cual, debido a su composición, cuenta con cualidades que le permiten retener o repeler el calor sin ningún tiempo de inconveniente.